El pasado mes de septiembre, un perrito llamado Rocky se perdió en la colonia San Juan Grande de Mérida, Yucatán. Durante varias semanas, su familia lo buscó sin descanso e incluso difundió fichas con recompensa.

En esos días, Rocky fue adoptado por trabajadores de la Agencia de Transporte de Yucatán, donde se ganó un lugar como el “inspector” de las unidades.

No ladra, no multa, pero mueve la cola y se asegura que todos suban y bajen bien. De vagar por las calles ahora encontró un nuevo hogar”, escribió en redes sociales José Antonio Paredes, quien compartió fotos del can, dando pie a que la historia se viralizara.

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